jueves 25 de junio de 2009

Proyecto Fin de Carrera "Terrones de Historia"





El proyecto de investigación personal de Fin de Carrera “Terrones de Historia”, supervisado por Vicente del Sol (en los aspectos informáticos) y Fernando Hernández Rojo (en el aspecto de diseño), a realizar en el transcurso de la del curso 2008/2009, está basado en la elaboración y desarrollo de un libro fotográfico (fotografías propias, realizadas en un exhaustivo trabajo de campo entre 2003/2009) centrado en los cortijos y caserías, así como la vida y los protagonistas, del Mundo Rural en torno al municipio jiennense de Villanueva de la Reina, el pueblo que me vio nacer y que forma parte del entorno de mi vida.
Esta temática compleja, de gran envergadura, es además capaz de aglutinar y movilizar la mayoría de los medios expresivos del Arte bajo la misma idea: El Mundo Rural. Por ello además de desarrollar este Proyecto Fin de Carrera con la elaboración del libro, he explorado distintos medios de expresión artística como la pintura y la escultura girando en torno a la temática suponiendo una amplia aplicación artística que parte de este proyecto.
Se trata pues, de realzar y elevar la figura del mundo rural a través de tres tipos de expresión artística: expresión fotográfica, pictórica y escultórica, siendo la fotografía el reflejo más fiel de la realidad, la pintura una forma de abstracción de ese medio rural, y la escultura como mezcla de ambos estilos llevada al simbolismo o al arte conceptual e incluso a la instalación e intervención del espacio. De las fotografías del libro partiré en busca de otros medio de expresión planteando el desarrollo de las diferentes obras y trabajos de forma paralela y vinculadas entre sí.

TERRONES DE HISTORIA.
La cultura es, sin duda, la mejor y más valiosa herencia que nos pueden regalar nuestros padres y antepasados. Nuestra responsabilidad es vital para su perdurabilidad a lo largo del tiempo y su evolución para la adaptación, pues la verdadera desaparición es la no existencia en la memoria y el recuerdo colectivo.
Gracias a mi padre, Lorenzo de la Cruz Delgado, que ha sembrado y abonado en mí la semilla de la cultura de nuestra tierra, he sido capaz de valorar la importancia por estos grandes cortijos y caserías que de por sí conforman nuestro patrimonio artístico rural de extraordinaria belleza, y que en última instancia, son los cofres donde reside la memoria cultural de Jaén y más concretamente de Villanueva de la Reina. Descubrirlos es conocer nuestra historia y cultura, es palpar la forma de vida, y su relación con la Naturaleza, de aquellos antepasados que antaño vivieron allí.
A esta admiración por esta cultura, se le añade mi vocación artística. En el año 2003 descubrí un medio artístico, la fotografía, capaz de trasladar la mirada más allá de lo contemplativo y desnudar el alma y sensaciones de este mundo rural. Junto a mi padre emprendí un camino que iba recorriendo, poco a poco, cada rincón del término de Villanueva de la Reina, donde cada paso suponía una nueva y enriquecedora experiencia. Estas experiencias son las que he plasmado durante todos estos años en estas imágenes. Ahora recopilo las más relevantes como testimonio de la gran riqueza cultural, tan olvidada entre los olivares, siendo quizás el único y último vestigio visual de estos gigantes de las tierras jiennenses.
Pero todo este trabajo no podría haberse materializado sin la ayuda, de una forma u otra, de amigos y personas que, desinteresadamente, han querido poner su grano de arena proporcionándome su apoyo, su conocimiento o simplemente el ánimo para seguir adelante. He de referirme en primer lugar a mi familia, Lorenzo, Manoli, José Manuel y Elena por darme las fuerzas necesarias para seguir adelante, en especial a la figura de mi padre, mi compañero de trabajo, -sin él nunca se podría haber hecho realidad-.
También quiero destacar el papel de dos grandes amigos que han considerado este proyecto como parte suya, me refiero a Roque Lara Carmona por el apoyo incondicional y puesta en valor de mi trabajo artístico desde siempre y a José del Moral de la Vega, por su colaboración, asesoramiento y, sobre todo, el cariño que ha manifestado en el proyecto. También los profesores que por parte de la Facultad de Bellas Artes “Alonso Cano” de Granada, han apostado por mi trabajo y se han involucrado en su elaboración y desarrollo, me refiero al Doctor Fernando Hernández Rojo (Profesor del Departamento de Dibujo) y al Doctor Vicente del Sol López (Profesor del Departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos). Por último le doy las gracias a todos aquellos que, aunque no estén aquí nombrados, han sido partícipes de mi primer libro.

El Proyecto Fin de Carrera "Terrones de Historia" ha sido presentado antre tribunal en la Facultad de Bellas Artes "Alonso Cano" de Granada el día 24 de Junio con una valoración final de Matricula de Honor. Ahora sólo falta esperar y buscar la financiación para su publicación en el menor tiempo posible.

miércoles 24 de junio de 2009

"Terrones de Historia" Medio Pictórico



EXPERIMENTACIÓN ARTÍSTICA EN OTROS MEDIOS DE EXPRESIÓN BASADOS EL LIBRO DEL PROYECTO FIN CARRERA “TERRONES HISTORIA”.

MEDIO PICTÓRICO.
Ahora, a raíz del libro del Proyecto Fin de Carrera, es el momento de trabajar esta misma temática con otras formas de expresión artística y en esta ocasión con el medio pictórico. Cuando hablamos de pintura, lo primero que debemos de tener en cuenta es que se trata de un campo tan amplio como lo es su subjetividad. Todo depende, y más aún en el campo visual que abarca y del que se nutre, de la sociedad, la cultura, el contexto o el conocimiento del arte del conjunto y del individuo. En su interpretación influye la biblioteca de estereotipos que cada sociedad y persona maneje en su propio lenguaje visual.
El campo de la pintura y toda la retaguardia visual que interviene en ella, es de un poder comunicativo y significativo espectacular. Se trata pues, de un lenguaje universal y que todos entendemos pero que no significa, es decir, no transmite las mismas sensaciones y experiencias a todos por igual. Es aquí donde pienso que reside toda la magia, todo el poder y la fortaleza de la pintura. El significado de una imagen pictórica, su función, reside en el grado de aceptación por parte de su receptor y que a su vez es fruto del mensajeinicial que quiere trasmitir el emisor, el artista. Todo depende de esta maravillosa relación a distancia que se produce entre el emisor y el receptor por medio de la pintura, el mensaje.
Esto se refleja en el modo de interpretar la pintura a lo largo de la historia y que hoy en día se sigue haciendo de igual manera; la pintura se examina teniendo en cuenta los aspectos banales (lo que se entiende) y lo personal (lo que se trasmite). La pintura nos alude y nos transporta desde lo material al mundo de los sentidos , lo espiritual, donde podemos sentir sensaciones que no podemos alcanzar y todo ello se mezcla en cóctel con emociones y excitaciones que alcanzan el éxtasis o frenesí de nuestros sentidos.
En definitiva este campo debemos entenderlo y aceptarlo como una realidad en sí, una realidad propia (conjunto de formas, colores, líneas, espacios y sobre todo sensaciones y conceptos) y no confundirlo ni etiquetarlo como un mero modo de representación de la realidad sin más.
Es en estos sentimientos que tan potentemente es capaz de transmitir este medio de expresión artística donde reside mi objetivo comunicativo de los conceptos y realidades del mundo rural, así como de los sentimientos que se plasman en mi interior cuando formo parte de él. Sólo queda encontrar la forma, técnica y expresión que, en este medio, sea capaz de transmitir este mensaje al receptor, que sea capaz de transladarlo a este mundo rural en un viaje de los sentidos que elimine las referencias espacio-temporales del momento y lugar expositivo de la obra.





En esta primera obra se sintetiza todos los hallazgos técnicos y conceptuales encontrados en los primeros bocetos. La obra parte de una fotografía de detalle donde aparece una cerradura del portón principal del cortijo Pozo Viejo, de Villanueva de la Reina. El soporte es un bastidor de madera formado por dos cuerpos unidos a través de bisagras (en relación con la puerta) dotándolo de un tamaño final de 100x80 cm. Esta obra, por tanto, se convierte en base y ejemplo a seguir para las obras posteriores.
Estas obras posteriores, la segunda y la tercera obra, continúa la esencia de la primera pero empiezan a surgir nuevos planteamientos que buscan enriquecer aún más la parte conceptual del trabajo. Se trata de planteamientos dirigidos a las composiciones y dimensiones de las obras. En concreto, puesto que en muchos aspectos opto por continuar con el símil con la fotografía, el trabajo de campo, y las experiencias emocionales que percibo en primera persona a la hora de realizar estas fotografías, tenía la necesidad de recoger en las obras pictóricas esas sensaciones que por otra parte no tenían referencias visuales. Encontré esas sensaciones en las tonalidades sepias, en su variedad, y las texturas que identifico como esas imágenes que se plasman en nuestro recuerdo al contemplar los viejos muros de los cortijos. Decidí, pues, utilizar la textura y el tono como elementos visuales para expresar estas evocadoras emociones por sí solas. El resultado final de las siguientes obras se ve completado por dos cuerpos laterales, conformando un tríptico, que hacen referencias a la parte sentimental, además del cuerpo central que remite a los elementos de las fotografías. Este concepto de tríptico, además, ayuda a abrir el campo visual del espectador, creando una visión más envolvente y atmosférica, más adecuada a la realidad. Estas obras alcanzan una dimensión de 100x180 cm, convirtiéndose en una mirada casi panorámica.
Ya superados los aspectos formales y conceptuales, era hora de avanzar en este sendero ya bien definido. En esta cuarta obra deje a un lado las referencias fotográficas de detalle para dar paso a imágenes con una visión más amplia donde aparezcan varios elementos rompiendo ese carácter centralista de las obras anteriores. La obra está formada por dos cuerpos, esta vez no unidos, que conforman una dimensión de 120x80 cm. En esta ocasión no recurro al tríptico puesto que considero que la imagen y los elementos de la obra ya contienen una suficiente carga emocional, de evocación sentimental, como para prescindir de esos cuerpos laterales de texturas y tonos.





Para finalizar esta parte del proyecto, he querido dar un paso más adelante y adentrarme en las fotografías de Hombre y Cortijo, buscando la integración con todas las obras anteriores.
Trabajé en busca de esa integración y descubrí una manera de unificar y sintetizar dichas fotografías: la transferencia al soporte de la fotografía y la serigrafía como medio de impresión de imágenes directamente al soporte. Ambas técnicas me interesan y ambas dialogan en el conjunto de la obra, por lo que empecé a elaborar bocetos donde combinar todos estos aspectos.





jueves 23 de abril de 2009




miércoles 22 de abril de 2009


miércoles 4 de marzo de 2009

Rotos mas que Descosidos 2

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lunes 8 de septiembre de 2008

El Hambre



jueves 28 de agosto de 2008

Obras

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Rotos mas que Descosidos

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jueves 15 de mayo de 2008

"La libertad no muere nº2 "


lunes 25 de febrero de 2008

"El Muro": Holocausto en palestina




miércoles 16 de enero de 2008

"El rencuentro"




domingo 13 de enero de 2008

"La libertad no muere, se siembra"










domingo 25 de noviembre de 2007

El único juego, José luis brea

“Por la mañana, cuando me despertaba chupándomela, y me tendía una taza de café antes de metérsela otra vez en la boca, yo sentía vértigos de agradecimiento y dulzura. Ella sabía parar justo antes de que me corriera, podía haberme mantenido al límite durante horas. Yo vivía dentro de un juego, un juego tierno y excitante, el único juego que les queda a los adultos; un universo de deseos leves y momentos de placer ilimitado”.
Michael Houellebecq, Plataforma.

En el universo del ser humano todo el mundo de los deseos y del placer, al igual que la mayoría de los planetas que lo componen, es algo artificial, producido. La cuestión es saber a qué nivel regula, en este proceso de producción y desproducción, los mecanismos de poder y control que instauran su superioridad al servicio de sus intereses, en concreto el sexo excesivo, la panificación del todo.

En todo este proceso el artista, aunque no lo parezca, tiene un papel fundamental al conocer y dominar el mundo visual. Es pues, el verdadero productor de deseos y placeres, como Coubert lo era, pero no debe presentar el deseo sino que también debe jugar con la mirada y con la relación que se produce con el que mira. La mirada se convierte así en poder. Esta mirada que muestra al artista ha ido dejando a un lado esa función voyeur, donde el artista otorga identidad, para dar paso a otra mirada donde él se convierte en un medio para escenificar la escena y aquí el interés suscitado se basa en la tensión de representar la escena, en su reflexión. Todo esto funciona, es aceptado en el pensamiento que rige las sociedades donde los principios y los pilares de la vida psíquica de las personas es el “todo se debe y tiene que ser mostrado” que propicia directamente la pornificación absoluta que nos domina. Vivimos en una sociedad donde “el mundo es de papel y con papel se compra” gracias al consumismo, y éste ha hecho del sexo “porno-consumo”, con el agravante de que en las sociedades basadas en el “todo vale” se supera el límite de lo tolerable por el principio de la total tolerancia en este sentido. Todo esto, ha producido que el sexo, la pornografía absoluta de la sociedad, se convierta por medio del consumismo en un necesario producto de primera necesidad.

Lorenzo de la Cruz Morente. M.L.Pictórico grupo A

martes 20 de noviembre de 2007











El concepto arte es una cuestión que siempre nos hemos planteado en todas las culturas y a lo largo de todas las épocas de la Historia y cuya respuesta es tan subjetiva como inalcanzable en forma de solución única e inmutable. Al contrario que otros términos que poseen una respuesta objetiva, clara y universal, el concepto arte es tan subjetivo que las definiciones que encontramos no nos dicen mucho, por no decir nada, aunque si parten dichas definiciones de manos de expertos en el amplio campo del arte se enriquece un poco más.
Para entender esta subjetividad del término arte hay que empezar analizando la distinción entre arte y dimensión estética. Si algo esta totalmente claro es la universalidad de la dimensión estética, pues todas las clases sociales, culturas, razas y en todas las épocas han sentido la necesidad y han creado objetos que, en todos los soportes posibles (lenguaje, sonido o formas visuales) trasmiten una satisfacción estética. Pero eso sí, antes de que la cultura, en especial la occidental, contamine las acciones con la tradición de los términos, estas manifestaciones estéticas presentan una funcionalidad vital (en ceremonias) teniendo así un concepto distinto a la idea de arte que nosotros tenemos.

Partiendo de aquí surge otra cuestión: ¿Qué es lo que diferencia unos objetos de otros?, ¿Por qué a unos les damos mas importancia que a otros? En realidad esta cuestión tampoco tiene respuesta, no se sabe que es lo que sucede, que tipo de señales trasmiten unos objetos para que nos trasmitan esas sensaciones.

A lo largo de la Historia esta cuestión ha suscitado la aparición de dos posturas aparentemente contrarias pero que en realidad es necesaria su función en común. Una postura ve el objeto como trasmisor de sensaciones e ideas que plasma el artista y otra postura ve el objeto artístico como objeto en sí, la obra en sí misma, dándole prioridad a la parte formal. Pero en definitiva, como he dicho anteriormente, una postura necesita de la otra. Son necesarias las dos y juntas forman lo que llamamos fenómeno artístico.
“todo fenómeno artístico es solamente una ordenación estructural”, es decir, la comunicación y la organización formal. Todo artista debe ser artesano, conocer los elementos (organización formal) pero el artista le suma a ello la comunicación, unos contenidos.
Sabiendo todo esto, una definición de Arte que recoge y tiene en cuenta todos estos aspectos es la de N. Knowler en el libro “El dialogo visual”: “Es el producto humano que pose una forma o un orden determinado y comunica experiencia humana. Afectada por el diestro control de los materiales empleados en su elaboración para proyectar los conceptos formales y comunicativos que el artista desea presentar”.
Pero a esta definición añadiría: “En el que interfiere como otro elemento fundamental la época y la cultura (el contexto).Lo que hoy no es arte quizás lo será mañana”.





“EL DIÁLOGO DEL ARTISTA”
El arte no es solamente una forma de expresión individual de un artista para auto complacerse. Además, el artista, al igual que un escritor, crea un mensaje con las herramientas adecuadas para el lenguaje plástico sobre un soporte para que finalmente a un receptor, el espectador, le llegue y se trasmita así esas sensaciones e ideas que el autor ha querido trasmitir.
¿Es necesario el receptor de la obra para que esta exista? Desde el punto de vista artístico, si y no. Es necesario que ese mensaje plasmado en la obra llegue y cumpla su función a un receptor que además posea los conocimientos de ese lenguaje para entenderlo y aceptarlo en su totalidad. Pero si el artista realiza una obra personal con las sensaciones que ha querido trasmitir en ese momento pero que no muestra a ningún receptor, el mismo autor, que es el emisor, se convierte en el receptor de su propio mensaje. Por lo tanto a la obra no le falta nada, existe por sí misma. Toda obra de arte nace de un diálogo entre el autor y el eventual receptor, que a su vez puede ser el propio autor.
PRESENCIAS BANALES – IGNACIO SANCHEZ CÁMARA









lunes 19 de noviembre de 2007

"al cantar" de Platero y tú - adaptación -